El Control de las Tendencias Mentales

Debido al mal estilo de vida de Pablo, sus pensamientos y sus sentimientos en los últimos meses eran casi todos negativos. Su estado físico y emocional fue el resultado de una serie de factores que deben ser examinados con más calma, pero gran parte de la “atmósfera pesada” que lo rodeaba tenía que ver con su diálogo interior. Si sus relaciones “externas” no iban bien, su relación consigo mismo era aún peor.


Las personas a menudo tienen una tendencia general a pensar positiva o negativamente. En gran parte, esa tendencia depende del estilo de diálogo interior, que es continuo y automático. Conocer el tipo de diálogo que tenemos con nosotros es fundamental para abandonar los malos hábitos de pensamiento y buscar alternativas positivas con qué contribuir a la solución de esas situaciones. Observe el tipo de pensamientos de Pablo y considere

posibles alternativas:


Autodiálogo negativo: “Todo esto es horrible”. “No puedo resolver nada”. “Mi vida no sirve para nada”. “Estoy perdiendo a mi familia”.
 

Alternativa: “No está tan mal. Podría ser peor”. “Tal vez, con un poco de esfuerzo y paciencia, pueda arreglar una cosa a la vez”. “No todo está mal, pues hay cosas buenas en mi vida”. “Si me dedico a mi familia un poco más de tiempo con calidad, pueden mejorar nuestras relaciones”.


Hay personas que creen que la alegría y la felicidad son cosas del azar, un producto de las circunstancias o incluso una cuestión de “suerte”. Sin embargo, por encima de lo impredecible, hay una elección personal. Ser feliz es una opción. Parece que algunos preferen ser infelices, pero pueden elegir ser optimistas y disfrutar de una vida razonablemente feliz. Las decisiones simples, si se toman con determinación, pueden proporcionar un gran entusiasmo y evitar el desánimo. He aquí algunos ejemplos: “He decidido que voy a ser feliz”. “Hoy voy a ser feliz y no dejaré que el desánimo me controle”. “Voy a mirar el lado bueno de las cosas”. “A pesar de que mi supervisora se esfuerza por arruinar mi día, no me dejaré abatir”.


Ser feliz y disfrutar de la vida con alegría y optimismo es un objetivo deseable que vendrá por su propia iniciativa y no de una manera casual. El pensamiento optimista es una excelente opción para preservar la salud mental y alcanzar los objetivos, pero no podemos creer que todo se soluciona con el pensamiento. El optimismo, aunque útil, está limitado en ciertas circunstancias: la muerte de un familiar, un desastre natural o un diagnóstico médico grave.


En la práctica, es imposible tener un pensamiento optimista cuando estamos amargados o en una situación crítica. En estos casos, el pensamiento positivo puede llegar a ser engañoso; y en otros, hacernos perder de vista algunas realidades tristes. Hay “agujeros negros” de los cuales es aparentemente imposible escapar.

Laura descubrió eso de una manera difícil. Pero, cuando pensaba que no había solución para su vida, algo cambió.

“SECRETOS DEL BIENESTAR EMOCIONAL “  –  JULIÁN MELGOSA Y MICHELSON BORGES.

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